Mujeres y Niñas en Ciencia

«La curiosidad y la empatía son el motor de la ciencia»

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Entrevista a la Dra. Marcela Uhart, veterinaria especialista en sanidad de la fauna silvestre y experta del grupo de trabajo global y del grupo de coordinación regional de la OMSA para esta temática. 

Desde muy pequeña, la Dra. Marcela Uhart supo que su camino estaría ligado a los animales. Criada en una zona rural del norte de la provincia de Santa Fe, Argentina, rodeada de naturaleza y fauna, su vocación por la medicina veterinaria surgió de forma casi instintiva. «Son esas pasiones que no se pueden explicar, algo que te conecta desde cada célula del cuerpo con los animales», recuerda. 

Una vocación nacida en la infancia

Marcela creció en un entorno agreste, entre el Chaco seco y el Chaco húmedo, en una región con gran biodiversidad. Asistió a una escuela rural donde la educación combinaba clases formales con actividades prácticas como trabajar la huerta, carpintería o costura, sin distinción de género. «No había diferencias entre varones y mujeres. Eso marcó mucho mi forma de ver el mundo», explica. 

Cursó la carrera de Veterinaria en la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires y fue durante esta etapa cuando comenzó a acercarse a la fauna silvestre, gracias al impulso de un profesor que trabajaba con pingüinos. «En ese momento no existía una orientación formal en fauna silvestre, pero yo no dejaba de repetir que eso era lo que quería hacer». 

Ser mujer en la ciencia veterinaria 

Cuando Marcela estudiaba, la carrera estaba fuertemente masculinizada, «éramos 10 mujeres y 90 varones. Hoy es exactamente al revés». Este cambio, que observa tanto en Argentina como en otros países, refleja una transformación profunda en la profesión veterinaria y en la ciencia en general. 

Respecto a los desafíos por ser mujer, Marcela señala que nunca los vivió como un impedimento directo. «Tal vez tenga que ver con mi personalidad. Yo nunca sentí que ser mujer fuera una barrera, y seguí adelante como si no existiera». Reconoce, sin embargo, que hace 30 años era mucho más difícil insertarse en ciertos ámbitos, especialmente en la veterinaria tradicional de grandes animales. 

En el campo de la fauna silvestre, su inserción fue más natural, en parte porque históricamente ha estado muy ligado a la biología, un ámbito con fuerte presencia femenina.  

“Una sola salud”: una obviedad necesaria 

Para Marcela, el enfoque de “Una sola salud” no es una moda, sino una realidad evidente. «Siempre me pareció una obviedad. La conexión entre la salud humana, animal y ambiental está en nuestra vida cotidiana»Sin embargo, destaca la importancia de que hoy este enfoque esté siendo adoptado por instituciones, universidades y organismos internacionales.

«El desafío es hacer el enfoque “Una sola salud” operativo. Todavía formamos profesionales en compartimentos estancos, cuando la realidad es transversal»

La curiosidad como punto de partida

Marcela identifica la curiosidad como el motor fundamental de la ciencia. «Tener preguntas y ganas de buscar respuestas»En el caso de la medicina veterinaria, suma un componente clave: la empatía. «La posibilidad de aliviar el sufrimiento y ayudar de forma directa es algo muy poderoso». 

Hoy, gran parte de su trabajo se enfoca en desarrollar métodos de investigación no invasivos en fauna silvestre. «Buscar respuestas sin interferir en la vida de los animales, respetando su bienestar, es uno de los desafíos más lindos que tenemos». 

Mentores, resiliencia y trabajo en equipo

A lo largo de su carrera, Marcela destaca la importancia de los mentores, tanto hombres como mujeres. «Hoy trabajo mayoritariamente con equipos liderados por mujeres brillantes, muchas de las cuales hoy ocupan cargos clave en gobiernos, universidades, ONGs e instituciones». 

Para las nuevas generaciones de científicas, su mensaje es claro: la ciencia requiere esfuerzo, resiliencia y capacidad de recomposición. «Nada es fácil, muchos experimentos fallan, pero eso también es parte del aprendizaje»Además, resalta habilidades que no siempre se enseñan en la universidad, pero que son esenciales: saber escuchar, trabajar de forma colaborativa, dialogar entre disciplinas y sectores. 

Forme

«Me enorgullece enormemente la potencia de las mujeres en estos campos. El cambio en estos 30 años fue radical, y estoy convencida de que las próximas generaciones van a seguir transformando la ciencia»

Dra. Marcela Uhart