Asunción, Paraguay, 6 de noviembre de 2026 – Tras varios días de diálogo de alto nivel e intercambio técnico, concluyó la 28.ª Conferencia de la Comisión Regional para las Américas de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), celebrada del 2 al 6 de noviembre en Asunción, Paraguay, y organizada conjuntamente con el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (SENACSA).
El encuentro reunió a casi 100 participantes, entre ellos delegados de los Miembros de la región, representantes de los Servicios Veterinarios, instituciones académicas y socios estratégicos para analizar los principales desafíos sanitarios y definir prioridades comunes para avanzar hacia sistemas de sanidad animal más sostenibles y resilientes.
Uno de los mensajes centrales de la conferencia fue la necesidad de reconocer la sanidad animal como una inversión estratégica y no como un gasto. Durante el panel ministerial con el que se inició la reunión, las autoridades de Paraguay, Uruguay, Argentina y Costa Rica compartieron experiencias y avances nacionales, destacando la importancia de la colaboración público-privada y la inversión sostenida en capacidades sanitarias.
Representantes de organismos internacionales, instituciones financieras y del sector productivo destacaron la importancia de contar con evidencia económica sólida para demostrar el retorno de las inversiones en prevención, vigilancia y fortalecimiento de las capacidades sanitarias.
En este sentido, se subrayó que los Servicios Veterinarios constituyen un bien público esencial, cuya responsabilidad no puede delegarse al sector privado. Su capacidad para prevenir, detectar y responder a las enfermedades animales tiene repercusiones directas en la producción, los ingresos de los productores, el comercio internacional, la seguridad alimentaria y la salud pública. Se destacó el valor de las evaluaciones del Proceso PVS de la OMSA como herramienta para identificar brechas, establecer prioridades y fundamentar las decisiones de inversión.
Representantes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) coincidieron en la importancia de traducir las necesidades de los sistemas sanitarios en argumentos económicos concretos que permitan movilizar recursos.
La preparación ante emergencias sanitarias ocupó un lugar destacado en los intercambios, particularmente a partir de los riesgos asociados a enfermedades animales prioritarias para la región.
En ese sentido, los participantes reconocieron el creciente valor de los modelos epidemiológicos para fortalecer la prevención, preparación y respuesta ante emergencias sanitarias. Un cuestionario1 realizado que toma como caso de estudio la fiebre aftosa reveló que el 85 % de los encuestados había utilizado anteriormente modelos epidemiológicos y que todos los consideraban pertinentes, especialmente para la preparación ante brotes. Los modelos pueden ayudar a identificar las zonas de riesgo, anticipar la propagación, comparar las opciones de control y estimar el personal, las reservas de vacunas y otros recursos necesarios. Sin embargo, siguen existiendo importantes carencias: el 92 % de los encuestados señaló como obstáculo la limitada capacidad del personal para interpretar los resultados de los modelos, y el 73 % afirmó tener solo un conocimiento parcial de los criterios para evaluar la calidad y la fiabilidad de los modelos.
La producción agropecuaria en la región de las Américas desempeña un papel fundamental en el abastecimiento mundial de alimentos. El desafío no consiste únicamente en producir más, sino en hacerlo de manera segura y sostenible.
A lo largo de las sesiones técnicas, los participantes abordaron una amplia agenda de prioridades, entre ellas la fauna silvestre, el bienestar animal y la sanidad de los animales acuáticos.
La diversidad de los sistemas productivos de las Américas exige soluciones adaptadas a las diferentes realidades nacionales, desde la producción familiar y tradicional hasta los sistemas intensivos, y la colaboración entre distintos sectores.
En ese sentido, el evento fue la oportunidad para discutir los planes de acción que se proponen en estas áreas prioritarias. Estos planes serán implementados progresivamente con el apoyo de grupos de coordinación multisectoriales específicos y se agrupan en torno a 4 pilares: normas y gobernanza, comunicación y alianzas, desarrollo de capacidades, y evidencia.
El futuro de la sanidad animal también está en las nuevas generaciones. Como parte de las actividades, la Directora General de la OMSA, Dra. Emmanuelle Soubeyran, visitó la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de Asunción, donde recibió el título de Doctora Honoris Causa. Asimismo, alentó a los futuros profesionales a asumir un papel protagonista frente a los desafíos sanitarios del mañana
La conferencia concluyó reafirmando el valor de la cooperación regional y del multilateralismo para avanzar frente a desafíos sanitarios compartidos. Las instituciones y la confianza que se construyen conjuntamente deben perdurar más allá de las personas y de los cargos que circunstancialmente ocupan. En una región tan diversa e interconectada, la colaboración constituye una de las principales fortalezas para proteger la sanidad animal y responder a las necesidades de las sociedades.
La 28.ª Conferencia Regional reafirmó así el papel de la OMSA como espacio de encuentro, cooperación y construcción de posiciones comunes, conectando a sus Miembros con una comunidad global de expertos y promoviendo que las normas, recomendaciones y compromisos internacionales se traduzcan en acciones concretas.
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La OMSA agradece sentidamente el apoyo brindado por el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (SENACSA) para el desarrollo y conducción de esta conferencia.